Comprender lo que tu espacio te está contando puede ser el primer paso para transformar la forma en que vives, trabajas y avanzas.
Me gustan las conversaciones profundas: con otras personas, conmigo misma y también con los espacios. Porque las casas, las oficinas y los edificios que habitamos nos cuentan historias. Hablan de lo vivido, de aquello que nos sostiene y también de lo que puede estar dificultando nuestro avance.
Desde pequeña he sentido los lugares de una manera especial. Me he mudado más de treinta veces a lo largo de mi vida y he experimentado cómo algunas casas llegan a convertirse en un verdadero hogar, mientras que otras nunca terminan de sentirse como tal. De algunas me despedí con lágrimas y de otras pude marcharme sin mirar atrás.
Con el tiempo comprendí que cada espacio contiene su propia información, pero no influye de la misma manera en todas las personas. Existe una relación profunda entre un lugar y quienes lo habitan o trabajan en él.
Durante veinte años estuve al frente de mi propio negocio, un comercio que construí con mucha dedicación y que llegó a ser muy querido por sus clientes. Aquella experiencia me enseñó lo que implica sostener una empresa, tomar decisiones, adaptarse y seguir avanzando incluso cuando no todo está claro. También llegó un momento en el que comprendí que necesitaba escucharme, cerrar una etapa y encontrar en mi trabajo un sentido más profundo.
Mi interés por el Feng Shui había comenzado muchos años antes, con los primeros libros que llegaron a mis manos. Al recuperar aquella inquietud desde una mirada más madura, nació en mí una necesidad creciente de comprender y profundizar.
Me formé en Feng Shui Clásico cursando el Máster Profesional de Feng Shui en la Escuela Gloria Ramos y, desde entonces, continúo estudiando y ampliando mis conocimientos, manteniendo una práctica rigurosa y fiel a sus principios clásicos.
Hoy, mi trayectoria empresarial forma parte de la mirada con la que acompaño a profesionales, autónomos y pequeños negocios. Al mismo tiempo, acompaño a personas que sienten que su hogar no las sostiene como necesitan y desean comprender qué puede estar interfiriendo en su descanso, sus relaciones, su estabilidad o su capacidad de avanzar.
Aplico el conocimiento adquirido para analizar viviendas y espacios de trabajo desde una mirada profunda, técnica y personalizada. Mi propósito es hacer visible la información que contiene un espacio y ayudar a cada persona a comprender cómo esa información interactúa con ella y con sus circunstancias.
Creo que mejorar nuestros entornos también puede contribuir a mejorar una pequeña parte del mundo. Ese es mi granito de arena: poner mi conocimiento al servicio de quienes desean vivir y trabajar en espacios más conscientes, coherentes y favorables.